Conectarse a una VPN gratuita implica riesgos que van mucho más allá de una conexión lenta: en numerosos casos, estas aplicaciones recolectan información sensible y la utilizan con fines comerciales o incluso maliciosos.
Las Redes Privadas Virtuales (VPN) fueron desarrolladas para ofrecer mayor privacidad y anonimato en Internet, ya que permiten ocultar la dirección IP y proteger las conexiones, especialmente en redes públicas. Sin embargo, distintos informes de ciberseguridad advierten que no todas las opciones disponibles cumplen con estos estándares básicos de protección.
Un estudio realizado por la firma Zimperium reveló que una gran parte de las VPN gratuitas disponibles en tiendas digitales presenta fallas de seguridad graves y políticas de uso poco claras, lo que expone a los usuarios a múltiples vulnerabilidades.
Detrás del atractivo de un servicio “sin costo”, suele esconderse un modelo de negocio basado en la recolección y venta de datos personales. Al otorgar permisos innecesarios, estas aplicaciones pueden acceder a información del dispositivo, rastrear hábitos de navegación o incluso incorporar los equipos a redes de bots sin el conocimiento del usuario.
Los riesgos de conectarse a una VPN gratuita
El principal peligro de las VPN sin costo es que pueden comprometer seriamente la privacidad. Algunas solicitan permisos excesivos, como acceso a contactos, ubicación o almacenamiento, lo que les permite recopilar mucha más información de la necesaria. Otras, directamente, no cuentan con protocolos de cifrado sólidos, dejando la información expuesta a ataques o filtraciones.
Desde Kaspersky advierten que muchas de estas aplicaciones funcionan como “cebos digitales”, atrayendo a usuarios desprevenidos que terminan entregando sus datos sin advertirlo. A esto se suma la falta de auditorías independientes, lo que dificulta comprobar la seguridad real de estos servicios.
Cómo elegir una VPN gratuita de forma segura
Para minimizar los riesgos, los especialistas recomiendan optar por proveedores reconocidos, con políticas de privacidad transparentes y verificables. Lo ideal es elegir una VPN que cuente con certificación No-Logs, lo que garantiza que no se registre la actividad de navegación, y que ofrezca un cifrado de datos comprobado.
También es clave investigar la reputación de la empresa y revisar opiniones de otros usuarios en plataformas confiables antes de descargar cualquier aplicación. En el mundo de la ciberseguridad, la advertencia es contundente: si el servicio es gratis, el producto sos vos.